Bailando con lobas
Luces

Bailando con lobas

Este fin de semana ha sido uno de los más bonitos que he vivido en los últimos tiempos. Y digo bonito porque he comprendido y vivenciado lo que es la verdadera hermandad y sororidad entre mujeres.

Escribo la entrada hoy y no ayer, porque realmente me tomé el día de la mujer como una fiesta, como una celebración. Y aunque escribir para mí es uno de los mayores placeres, preferí vivir, mirar, sentir, bailar con esa manada de lobas que llenó las calles de A Coruña.

¿Y por qué es tan importante para mí el día de la mujer que decidí estar de «boli caído»? Porque es un día que no se queda en las palabras, en el que estas no sólo se pronuncian sino que se saborean. A pesar de coronavirus y amenaza de lluvia ahí estaba toda la ciudad, y me gustaría pensar que a quienes no estaban, les llegó la vibración de nuestros cuerpos y pudieron sentir una mano en el hombro aquellas mujeres y niñas que no pudieron asistir porque tenían una persona o personita a la que cuidar, una amenaza de su jefe que si acudían a la huelga es que no están comprometidas y buscarán otra persona…ojalá a todas vosotras os llegase lo que en las calles se vivió y no os sintieseis solas.

Especialmente pensé en aquellas que no salieron, no porque no pudieron sino porque piensan que con ello nada se va a conseguir. Y esencialmente lo piensan porque un día no puede cambiar la historia, los importantes son los 364 que quedan por luchar, por vivir, por celebrar lo conseguido. He decidido desde mi lugar en el mundo, que el día de la mujer sean esos 364 que no se celebran empezando por mí. Respetándome más, siendo más flexible, menos exigente, más disfrutona. Dejar de imponerme las reglas sociales a mi vida y empezar a cuestionar si las cosas que deseo en realidad las quiero o las lucho porque es lo que se supone que debo hacer.

Hoy escribo esta entrada por mí. Por mí, y por esa mujer que espero que esté leyendo estas líneas, aquella mujer que ayer no salió porque pensaba que no iba a servir para nada, que no tiene un grupo de amigas que le animó a salir, que tiene unos padres enfermos, que vive en el rural, que tiene una lucha interna, que se siente fuera de lugar, a la que han educado con otros valores y creencias… Lo escribo para ti, porque me encanta que ayer no celebrases algo que no has vivenciado aún, y te invito a que empieces a descubrirlo hoy, el día +1 del día de la mujer, esperando que dentro de un año salgas con esa manada de lobas a bailar, creyéndotelo de verdad, viviéndolo de verdad. Aquí nos tienes aullando, hermana, esperándote.

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