Un sábado cualquiera
Luces

Un sábado cualquiera

Hoy hace una semana que no salgo de casa, como la gran mayoría de españoles. Y desde que ha comenzado todo esto me he dedicado a analizar el comportamiento de las personas, cómo actuamos de forma individual, dentro de nuestros grupos familiares o de trabajo y también, cómo actuamos en las redes sociales.

Y es hoy, sábado, después de haber hecho mi rutina de yoga, cuando me pongo por primera vez frente al ordenador a escribir sobre las cosas que me han llamado la atención en este tiempo. Y es que esto, para mí, comenzó como un juego de observación y desapego, quizá haya sido la manera de relacionarme con el miedo, o con la tristeza que te puede atravesar el alma al conocer la cantidad de personas que están sufriendo. Y ese juego lo he convertido en un cuento con unos personajes cuanto menos peculiares. Personajes con los que cualquiera se puede identificar, porque lo curioso de estos días es que nos hemos convertido en críticos de lo que dos días después, muchos hemos terminado haciendo.

El escenario es el mundo, las ciudades y pueblos en las que ahora los pequeños animales están entrando con cuidado, mirando a un lado y a otro, temerosos de que algún coche, algún cazador, algún ser humano al fin y al cabo amenace su vida. Son los ratones, las liebres, las hormigas y arañas, los caracoles, las gaviotas y palomas, incluso los gatos y perros abandonados, poco a poco empiezan a hacerse de nuevo con ese pedazo de tierra que también les pertenece, pero del cual les hemos echado por no saber convivir con ellos. A los ratones les matamos, a las liebres las cazamos, a las hormigas y arañas, ¿qué me decís? El escenario lo completan los transeúntes que van ligeros al centro de trabajo donde no tienen más remedio que acudir, son el personal sanitario, el comercial, los bancarios, los jardineros y basureros municipales…Junto con ellos, que caminan rápido para no perder tiempo, para no ser contagiados, están los osados que van a la compra varias veces al día y que pasean al perro durante horas.

El contexto: un virus amenaza la vida de los seres humanos y quien se contagia o muere o se convierte en zombi...¡Ay perdón! Eso deben pensar las personas que han conseguido que en HBO la película más vista sea «Guerra mundial z».

Los personajes los estoy trabajando aún, de momento han aparecido estos, pero tengo la sensación de que semana a semana se irá llenando la lista, el casting va a estar muy ajustado. Os presento al elenco inicial: Hombres grises faltos de empatía, los curas predicando en las redes sociales sin alzacuellos pero con librerías detrás llenas de libros que jamás han leído, otro personaje para mí son los aplausos de las 20:00h de la tarde (merecen ser personaje igual que Macondo lo era en Cien años de soledad), las personas hipocondriacas que van con bolsas de plástico en la cabeza mientras hacen la compra (me pregunto en qué estado estarán ahora, no se les ha vuelto a ver), los perros que se preguntan si ha llegado el momento de dar un golpe en la mesa y ser ellos la especie dominante, el empresario que antepone el negocio a la salud (aquel malvado de los comics, o como Scar en el rey león), la persona que predijo que esto iba a ocurrir (me la imagino en casa diciendo al aire: ¿Y ahora qué? con impotencia porque sabe que aunque se hubiese sabido en realidad, en el fondo, muy en el fondo, ¿qué más se podría haber hecho?), y está la persona que sólo ha comprado plátanos y cocacolas (sí,existe).

El hilo argumental son las emociones, los valores y lo que nos mueve y nos resuena a cada uno de nosotros, que pertenecemos a una tribu. ¿Te has identificado con alguno? Yo he pasado por unos cuantos ya, les entiendo, empatizo con ellos. Y no dejo de recordar algo que se aprende en el coaching y es que las personas no somos…las personas hacemos. Y yo desde hace días hago, hago lo que puedo, intento mantener el equilibrio con el «dar» y el «mantener a flote mi chiringuito». No salgo a la calle más que para tirar la basura cuando esta ya empieza a tener personalidad propia, salgo al balcón todos los días a las 20:00h, ya no por agradecer sino también por llorar y reír con esos vecinos que nunca hablo en el ascensor, intento hacer la vida más sencilla y feliz a las personas con las que convivo, llamo a mi familia todos los días (cosa que antes no hacía tanto). Sigo reciclando, sigo haciendo compras responsables, sigo teniendo lo justo en la nevera, sigo pensando en dar clases a largo plazo y sigo creyendo en la fuerza del ser humano, porque pienso firmemente que no es bueno resguardarse y afrontar el miedo detrás de una máscara invisible, una máscara que consiste en lapidarnos y criticarnos unos a otros. Ayudémonos, ayudémonos de verdad, como ya mucha gente lo está haciendo.

Hace días pedí a mis amigos y mi familia que dejaran de bombardearme de información sobre el coronavirus por el whatsapp, hace días que mis clases online y mis sesiones de coaching y mentoría las enfoco a cómo amoldarse a la situación actual, a no luchar con ella, a asumirla y autogestionarse lo mejor posible, a no desbordarse dando o quitando a los demás, a no consumir tanta fakenews ni horas ingentes de televisión absurda oyendo una y otra vez hablar de lo mismo.

Pero como el personaje de los curas en redes sociales ya no me cae muy bien…Prefiero no hacer lo mismo que él. Así que simplemente a quien lea este post le invito a que haga una reflexión: ¿Qué puedes hacer por ti y por las personas con las que compartes espacio ahora mismo? Nadie mejor que uno mismo sabe la respuesta acertada…Y ahora me doy cuenta de que en realidad este no es un sábado cualquiera. Porque no todos los sábados hago el esfuerzo por hacer reír a los duendes que habitan mi piso, no todos los sábados hago deporte con consciencia, no todos los sábados hago un puré de verdura para aprovechar lo que queda en la nevera, no todos los sábados juego al ajedrez, ni todos los sábados hago una party-videollamada con mis amigas, no todos los sábados habría escrito esto después de una gran reflexión. Es un sábado, sencillamente, genial.

Y tú, ¿haces o eres?

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